Algún día nos daremos cuenta a tiempo de lo sencillo que es vivir y lo fácil que es causarnos problemas.
En ocasiones cuando pasaban ciertas situaciones, al ya tener la mente despejada y la cabeza fría, lograba descubrir lo sencillo que era hacer que los momentos experimentados hace algún rato fuesen de una manera distinta, pero ya era muy tarde para eso, solamente cuando lo analizaba desde una perspectiva externa podía concluir en las malas decisiones que había tomado y el daño que causaron las palabras dichas.
Fue ese momento cuando me dije que debería dejar de ser tan impulsiva y que tendría que aprender a tener las situaciones bajo control, ciertamente esto no siempre es posible, pero habría que intentarlo la mayoría de las veces.
Otro detalle del que me percate es de que esto solo me sucedía cuando se trataba de mis relaciones amorosas, sí era un problema, ¿cómo podría continuar con mis relaciones sentimentales si estos impulsos se presentaban en todas estas ocasiones?.
Entendí que tal vez los impulsos llegaban cuando estaba expuesta emocionalmente, sacando lo peor de mí en aquellas discusiones de pareja; el estar expuesta significaba quitarme esa armadura que cargaba diariamente, esa protección que me cuidaba de no sentir de más pero tampoco menos, sin embargo el estar enamorada me desarmaba por completo y me exponía a cualquier emoción que aquella persona me hiciera sentir.
¡Maldita sea!, como me gustaba dejarme apoderar por esos sentimientos, sumergirme en ese mar de emociones y sentir en cada tramo de mi piel todas esas sensaciones, es como una droga, es simplemente algo que se goza al sentir.
Pero como toda droga los efectos se acaban y ahí es cuando llega la cruda realidad, tus pies tocan la tierra y extrañas sentir las nubes, ves claramente e intentas sobrellevarlo, no todo es como parece, descubres la otra cara de la moneda y tal vez solo tal vez te encuentres con lo que el ser amado es en verdad, dejándonos de fachadas, mascaras, humo, luces, espejos y brillantes; todo cae por su propio peso, es cuando sabes con quien estas y si es lo que realmente quieres para ti, ¿soportarías todo eso?, ¿que estas dispuesto a sacrificar?, ¿lo que recibes te complace?, ¿te llena?, ¿sigues sintiendo lo mismo?...
Quizás piensen que soy depresiva, negativa o lo que ustedes gusten, pero supongo que alguna vez se les han venido todas estas cuestiones a la mente cuando descubren la realidad de su pareja, por que no todos mostramos a primera vista lo que somos.
Pero basta de ver lo malo, ¿qué hay de lo bueno?
Descubrir que te entiendes muy bien con una persona es algo maravilloso y emocionante, sentirte amado incrementa más tu sentir, empiezas a ver los colores del ambiente, los sonidos al parecer tienen una melodía agradable, de repente tus amistades ven ese brillo en tus ojos y la alegría que irradias es más que la de los rayos del sol; entonces te sabes enamorado y para cuando lo aceptas es demasiado tarde, ves su rostro en todas partes y le buscas en cualquier lugar.
¿Verdad que es lindo?, de mis sensaciones favoritas.
Mis amigos me preguntan el porque continuo arriesgándome, entregando de nuevo mi confianza y mis sentimientos, es por que no por un tropiezo dejare de andar y no por un desamor dejare de amar.